domingo, 9 de octubre de 2011

Todos somos un poquito esquizofrénicos


Cuando escribes desde el infierno 
también lo haces sólo
en un rincón tranquilo.
(Miles de bocas en las paredes
te hablan en esta antesala
pero, ay, es tan cómoda la silla
y tan lisa es esta mesa que hallaste …
Nunca saldría de un sitio así
sin antes romper con la silla la ventana 
y cortar con los vidrios del suelo
los labios y las lenguas de las paredes
y dar de masticar a los dientes,
ahora más sonrientes, 
su carnaza).
Un gusano se estira y arquea y dice:
estas son las Puertas del Infierno.
Más terrible que esta entrada 
solo verás una cosa: la salida.
Tan terrible que no existe.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Seguidores

Datos personales